Un kite de kitesurf es una inversión seria: entre 500 y 1.500 € por un kite nuevo de calidad. Cuidar el material no es solo buena práctica: es ahorro concreto. En la Surfers Residence tenemos una zona de mantenimiento dedicada y te transmitimos de buen grado lo que sabemos.
Después de cada sesión: el ritual mínimo
- Aclara el kite con agua dulce: la sal marina es el principal enemigo del material. Esto vale para el canopy, las líneas, la barra y la tabla.
- Sécalo antes de guardarlo: nunca metas un kite mojado en la bolsa. El moho se desarrolla rápidamente.
- Comprueba las válvulas: después de cada sesión, asegúrate de que las válvulas de inflado no tienen pérdidas.
- Inspecciona las líneas: busca nudos, abrasiones o torsiones. Una línea dañada es peligrosa.
Reparación del canopy
Los pequeños desgarros en el canopy se reparan con parches adhesivos específicos (en kit desde 10-15 €). Para desgarros mayores, un reparador especializado es la mejor opción. No esperes: un desgarro pequeño se vuelve grande rápidamente bajo la presión del viento.
Almacenamiento en invierno
Si el kite no se va a usar durante meses, consérvalo parcialmente inflado (no completamente, para no estresar el tejido) en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. Los UV y el calor son los enemigos del ripstop y del dacron.
Cuándo vender y comprar nuevo
Un kite bien mantenido dura entre 5 y 8 años. Las señales de que es hora de cambiarlo: el tejido se ha delaminado (se ve a través del canopy), las costuras se abren en varios puntos, las líneas no están equilibradas a pesar de los nudos de ajuste. Un kite en ese estado no es seguro.