Dieser Artikel ist ein wenig anders als die anderen. Er ist weder ein technischer Leitfaden noch eine Liste von Ratschlägen. Es ist die Geschichte von Marco, einem unserer Gäste, der für einen Kitekurs in die Surferresidenz gekommen ist und nicht nach Hause zurückgekehrt ist. Al menos todavía no.
“Iba a estar una semana. Me quedé seis meses.”
Marco ist 34 Jahre alt, Spanier und arbeitet als Webentwickler im Ausland. “Llegué aquí en junio del año pasado. Había reservado una semana, un curso de kitesurf y nada más. El quinto día entendí que no quería irme.”
La progresión: de principiante a rider autónomo
“Terminado el curso básico, hice cuatro sesiones solo y luego tomé clases avanzadas con un instructor local. En dos meses ya conseguía girarme y hacer algún saltito. La progresión en Tarifa es rápida: tienes tanto viento que te entrenas cada día.”
Die Arbeit in der Ferne und das Leben des Fahrers
#8220;Mein Tagesablauf sah so aus: um 7 Uhr aufstehen, die Vorhersagen überprüfen, mit den anderen Hausbewohnern zu Mittag essen. Si había buen viento por la mañana, trabajaba de 14 a 20. Si el viento llegaba por la tarde, trabajaba por la mañana. El WiFi en la Surfers Residence funciona bien, tengo un par de videollamadas a la semana y el resto del tiempo puedo gestionar mi horario.”
¿Qué echas de menos de Milán?
“La pizza, sinceramente. Y mis amigos los fines de semana. Pero cada vez que lo pienso y miro por la ventana con el Atlántico delante y el viento soplando… ya lo entiendes.”
Der Rat für alle, die über eine Rückkehr nachdenken
“Ven una semana. No hagas planes demasiado rígidos. Déjate sorprender. Tarifa hace lo que quiere, con el viento y con las personas.”
Gracias Marco, por la confianza y por haber hecho de la Surfers Residence un lugar aún más especial con tu presencia.