El kitesurf y el windsurf son deportes físicamente exigentes. Quien piensa que basta con “ir al agua” para mejorar se equivoca: el acondicionamiento físico fuera del agua puede marcar la diferencia entre una sesión de dos horas y una de cinco, entre progresar rápido o quedarse atascado en el mismo nivel.
Las áreas físicas que hay que trabajar
Core y estabilidad
El core (abdominales, oblicuos, lumbar) es fundamental para mantener la postura correcta sobre la tabla. Plank, dead bug, bird dog y Russian twist son ejercicios esenciales. 20 minutos diarios de core training producen resultados visibles en pocas semanas.
Fuerza de espalda y hombros
El control de la barra (en el kite) o del bom (en el windsurf) requiere fuerza en hombros, dorsal y bíceps. Remos, pull-ups, face pull y overhead press son los ejercicios más funcionales.
Piernas y propiocepción
La tabla en movimiento requiere una estabilidad articular excelente. Sentadilla unilateral, balance board y entrenamiento propioceptivo general son mucho más útiles que la prensa de piernas tradicional.
Flexibilidad y movilidad
Sesiones largas en el agua con viento fuerte pueden agarrotar espalda, caderas y hombros. El yoga o simplemente 15 minutos de estiramientos diarios previenen lesiones y mejoran la calidad del movimiento.
El programa mínimo en la Surfers Residence
Muchos de nuestros huéspedes empiezan la mañana con una sesión de 30 minutos de yoga o entrenamiento funcional en la terraza antes de ir a la playa. Es una tradición no oficial de la casa que ha contagiado a prácticamente todos los que la han probado.